Historia y montaje. Dispositivos escénicos, efectos de historicidad y narrativas contra-actuales (David Pérez)

Abstract

Nos hemos vuelto pobres. Hemos ido desprendiéndonos de una porción tras otra de la herencia de la humanidad, frecuentemente teniendo que darla en una casa de empeño por cien veces menos de lo que vale, a cambio de que nos adelanten la pequeña moneda de lo actual.
Walter BENJAMIN, Discursos  interrumpidos

El proceso de globalización actual comporta un conjunto de cambios que definen un nuevo paradigma espacio-temporal de la experiencia. El desarrollo acelerado de las tecnologías de la información y los medias -internet, telepresencia, realidad virtual, etc.-, la consolidación del capitalismo cognitivo y la producción postfordista – con sus demandas de flexibilidad, disponibilidad, conectividad, etc.- y la nueva economía financiera, arman una densa trama de dispositivos que comportan la exigencia de una actualización permanente, y el advenimiento de una nueva forma de dominación temporal cuyo signo es la «actualidad».
Dominada por las exigencias de realización constante, fluidez, inmediatez y conectividad, la globalización parece colapsar el pasado y el futuro en un «presente/actualidad que se des-limita», dando lugar a una nueva experiencia espacio-temporal que presentamos bajo el nombre de la sociedad de la performance.
En la «sociedad de la performance» el sujeto-emprededor se ve abocado a una realización constante de sus capacidades productivas y comunicativas – cuya diferencia parece estrecharse hasta la identificación- en un presente que se des-limita, tanto en su vertiente temporal, como en su dimensión espacial.
Entre otras características, esta nueva configuración de la experiencia espacio-temporal posmoderna supone un «debilitamiento de la historicidad […] tanto colectiva como individual» en la que «el sujeto pierde el sentido del tiempo y del lenguaje» en un permanente estado de actualización.
Frente a esta paradoja que define nuestra realidad histórica a partir de un índice particularmente ahistórico, proponemos pensar una dialéctica crítica capaz de restituir la experiencia de la historicidad en el sujeto por medio del principio de montaje.
El problema de la «actualidad/historicidad» en la experiencia posmoderna nos sitúa ante la exigencia de revisar nuestra relación con la historia, los modos en los que la historia se hace y produce como «historicidad». Como indica Isabel de Naverán, «hacer o practicar la historia es desvelar los modos en que ésta se escribe y al mismo tiempo advertir lo que la historia hace». (Naverán , 2010:9)
Para abordar la historicidad -más allá del esencialismo y naturalismo que el término puede vehicular- nos apoyaremos en la historiografía crítica que, desde el principio de montaje, articula un conjunto de estrategias y herramientas que pueden ayudar a orientar su sentido en la escena contemporánea, complejizando sus modelos temporales y espaciales, así como las disposiciones visuales de la experiencia de la historia.
Lo que llamamos «actualización permanente» es un nuevo régimen de experiencia que impregna transversalmente todo un conjunto de dispositivos técnicos, económicos, políticos y, por supuesto, estéticos. En nuestro caso nos centraremos especialmente en los dispositivos escénicos, tratando de abrir un campo de transducción entre la historia y la escena a través del «principio de montaje».
Lo que está en juego es un pensamiento por el montaje que sea capaz de introducir la experiencia de la historia – la historicidad misma – en la escena. Frente a las actitudes “actualizantes” que esgrime parte de la mal llamada escena contemporánea, este trabajo apuesta por practicar la contemporaneidad de forma radical:
Pertenece verdaderamente a su tiempo, es verdaderamente contemporáneo aquel que no coincide perfectamente con él ni se adecua a sus pretensiones y es por ello, en este sentido, inactual; pero, justamente por esta razón, a través de este desvío y este anacronismo, él es capaz, más que el resto, de percibir y aferrar su tiempo […] La contemporaneidad es, entonces, una singular relación con el propio tiempo, que se adhiere a él y, a la vez, toma distancia; más precisamente, es aquella relación con el tiempo que se adhiere a él a través de un desfasaje y un anacronismo. (Agamben, 2008:8)
En este sentido nos interesan aquellos dispositivos y prácticas escénicas que experimentan la relación misma con la historia por medio de un choque entre pasado,  presente y futuro, una compleja dialéctica espacio-temporal que marca el presente como algo fundamentalmente anacrónico e inactual, interrumpiendo los «dispositivos de actualización» que pueblan nuestra realidad. Lo que muestran estas prácticas es la «historicidad misma» por medio de un montaje dialéctico de tiempos y espacios de experiencia. De este modo abren una «correspondencia inédita» entre los tiempos que rompe la tiranía de nuestro «presente continuo» introduciendo la experiencia de la historia.
Lejos de intentar prescribir una buena relación con la historia, pero igualmente en guardia contra cualquier forma de relativismo histórico que pretenda reducir el mundo a «la pequeña moneda de lo actual», nuestro propósito es forzar un pensamiento por el montaje que cuestione las condiciones de experiencia actuales, asegurando la «transmisibilidad» de la historia y, al mismo tiempo, advirtiendo lo que la historia hace. Se trata justamente de cristalizar una «constelación saturada de tensiones» entre la continuidad de un gesto y su irrevocable interrupción; una «dialéctica en suspenso» al estilo benjaminiano que nos permita captar la historia «en estructura de comentario».
A partir del «principio de montaje» como categoría nodal del trabajo vamos a considerar la «actualidad/historicidad» como problema a tratar, y la escena como su espacio de visibilidad y articulación. Como veremos, esta trama implica pensar una epistemología por el montaje que concierne a nociones como experiencia, visualidad y conocimiento.

David Pérez Pérez

ESCENIFICACIÓN #3

[NOTAS SÁBADO 16 DE MAYO]

Conceptos:

  • [Des]indentifificación: abre intervalos (entres). A través de:
    • La interrogación.
    • La diagramación (Acción, imagen y documento)
    • La transposición/traducción.
  • Figuras:
    • Parentesis [ … ]
      • Dejarlo, soltarlo, suspenderlo para abrir tiempos de no acción.
    • Entrecomillado ”  ”
      • Indica que algo no corresponde exactamente con su uso.
      • Entrecomillado como mención o cita (DOCUMENTO).
        • Un documento es:
          • Lo que permanece (bloque)
          • Lo que se repite (acción)
        • Los documentos nos van a permitir realizar un cuestionamiento histórico de nuestro sistema cultural.
          • Cuerpo como bioarchivo/archivo somático.

Territorios de experimentación:

1. AUTOMASAJE CON EL SUELO.

primera fase:

  • Abrir el cuerpo: [des]articularse.
  • Trabajar con el peso.
  • Me lo hago: atención interna.

segunda fase:

  • Interrogación (la atención cambia)
    • De nosotras al suelo.
      • Bascular el peso (contacto): Esto-y-esto-y-esto…
      • Cambiar el peso (toque): Esto o esto.

tercera fase:

  • Interrogación del suelo desde la vertical:
    • Focalizamos las piernas:
    • Golpear, arrastrar, cambiar, bascular y comprobar lo que pesa/pasa.

 

2. PRÁCTICA DE LOS BLOQUES

  • Pesar/pensar el cuerpo por bloques. Estos bloques son conexiones internas que focalizamos.
    • Movilizar el peso como pregunta. Los bloques se pesan.
    • Formar bloques. El resto del cuerpo está disponible. Se pesa/peiensa con esos bloques para plegarse con los bloques.
    • Movemos los bloques por la periferia, evitando las líneas rectas.
    • Dejarlo es llevar el peso al suelo.
    • No somos el suelo.No echar raices.
    • Incorporamos la mirada (dentro-fuera) y la mirada acción (buscar puntos de apoyo).
    • Podemos:
      • Mover/pesar el bloque.
      • Mover/pesar el cuerpo que sostiene el bloque.
      • Desplazar el bloque para transformarlo…
  • Fases:
    • Brazos.
    • Manos.
    • Cabeza.
    • Tronco.

3. PRÁCTICA DE LA DECISIÓN + MIRADA

La observación como acción, no como actividad.

Niveles de la práctica:

  1. Observación (mirar como acción/cognición del mundo)
    • 1 y volvemos.
    • 2 y volvemos.
    • 1 y nos modificamos (peso/eje)
  2. Decisión (incorporamos un movimiento a la mirada).
    • 1 y volvemos.
    • 2 y volvemos.
    • 1 y nos modificamos (peso/eje)
  3. Interrogación (incorporamos la pregunta al movimiento)
    • 1 y volvemos.
    • 2 y volvemos.
    • 1 y nos modificamos (peso/eje)

3. PRÁCTICA ARQUELÓGICA.

Sobre la práctica de interrogación proponemos un dispositivo abierto de conversación que parte de la acción para explorar colectivamente la representaciones del cuerpo en escena. Estudiar las formaciones y fosilizaciones de los valores dominantes (la imagen general), para discutirlos y proponer nuevas aperturas.

  • Metodología de relato no lineal, basada en conceptos/passwords.
  • Pensar nuestra historia es una forma de crearla.
  • Organizamos la exploración por:
    • Bloques corporales.
    • Niveles en el espacio.
    • Zonas de resonancia: (poder, escena, género).
  • Queremos poner en visión:
    • Diversidad epistemológica.
    • Valores dominantes.
    • Figuras que propongan una diléctica entre poder/emancipación.
  • El cuerpo funciona como un proyectil, como una pregunta tirada a la distancia:
    • Coreografíar la infiltración: las maneras imprevisibles de acceder a algo para establecer cortes o fisuras, grietas que hagan respirable los protocolos de movimiento cerrado y el repertorio de gestos fosilizados del campo cultural.
  • Se trata de una práctica cognitiva. Conocer algo es sostenerlo como pregunta.

 


 

[NOTAS DOMINGO 17 DE MAYO]

Conceptos:

  • Cuerpo sin Órganos (CsO): Cestiona el organismo (la organización de los organos), la significación y los puntos de subjetivación. [Des]articula.
    • Es un límite inmanente.
    • Nuestro CsO parte del siguiente axioma: “Lo que pesa pasa”.
  • Lo tonal:
    • Peso. (inaporpiable, hacer impersonal)
    • Disponibilidad.
    • Pliegue.

Territorios de experimentación:

1. PRÁCTICA DE MANIPULACIÓN + INTERROGACIÓN.

  • Poner en campo las herramientas de la interrogación en la manipulación.
    • [Des]identificar.
    • [Des]localizar.
    • [Des]jerarquizar.
    • Desplazar.
    • Toque y contacto.
    • Intérvalo.
  • Moverse desde ahi: buscan el tono que pesa y teniendo en cuenta que todo ya está comunicado. El cuerpo es un canal.

2. ESTIRAMIENTO ARTICULAR + LA PELOTA INVISIBLE.

  • Estirar las articulaciones, abrir espacios.
  • Línea blanda.
    • Poner en relación las partes:
      •  A nivel externo con otras partes.
      • A nivel interno elaborando bloques de peso.

3. PRÁCTICA DEL PLIEGUE

  • El suelo es un horizonte.
  • lanzar líneas y recogerlas.
  • Plegarnos y desplegarnos con el cuerpo.
  • Trabajar con una sensibilidad abierta al peso, una sensibilidad no tan implicada.

4. PRÁCTICA DE PARADA EN DESCANSO Y MOVIMIENTO.

5. PRÁCTICA DE LOS BLOQUES.

6.PRÁCTICA DE LA MIRADA.

7. PRÁCTICA ARQUELÓGICA.

  • Figuaras:
    • Éxtasis.
    • Señalar.
    • Entrega.
    • Abrirse camino.

Encuentro#06: haciendo presente…

Calentamiento (facilitado por karolina)

A partir de la idea de vibración (agitar el el cuerpo) realizamos un calentamiento:

  • Extendidos en el suelo. Agitamos las rodillas a los lados. Sin mover los talones.
  • Dejamos que la vibración llegue a la cadera y el torso.
  • Extendemos los brazos y acompañamos el movimiento estirándolos hacia los extremos.
  • Dejamos que la cabeza se implique en ello.
  • Levantamos las piernas y los brazos, y lo agitamos.
  • En la vertical. Agitamos el cuerpo.
  • Etc.

 

Práctica de la decisión (abordaje colectivo)

Nos proponemos abordar de forma colectiva la práctica de la decisón para tratar de esclarecer la herramienta. La abordamos directamente con el cuerpo siguiendo las cuatro fases, y definiendo algunas pautas a partir de la última experiencia. Abrimos un espacio para

Pregunta: ¿Cómo entrenar/muscular la decisión?

Conceptos: Decisión, inercia, ruptura, presencia, impulso, discontinuidad, tono.

Procedimiento: ¿Decidir?

Pautas:

  • Romper con las inercias y los patrones de movimiento.
  • Considerar dos planos de decisión: macro (todo el cuerpo) micro (partes del cuerpo)
  • Lo somático informa a lo cognitivo: no al revés.
  • Evitar crear relatos/narraciones -demasiado cognitivo-.
  • Podemos salir y tomar notas.
  • Podemos parar.
  • No es una práctica creativa, ni buscamos la comodidad/placer en ella.
  • No hay porqué sostener la decisión: la podemos ejecutar y dejar.

Fases:

  • Decidido algo y hago.
  • Decido algo y no lo hago.
  • Decido algo, pero sólo hago lo tercero.
  • Decido algo y hago lo contrario.
  • Decido algo y por el camino hago otra cosa.

Comentarios:

  • La decisión no es la forma, ni la imagen que nos hemos figurado en nuestra cabeza. La decisión es la acción, no la forma o el resultado. La decisión es haciéndose -tono y presencia- (gerundio), es material, no puramente intelectual. Hacer presente la decisión, hacerla en presente.
  • Morir es vital. Debemos esforzarnos en salir del ralato. Romper con las inercias de movimiento. Llevarlo todo a cero siempre, dejarlo, salir.
  • No se trata de ser creativas. Decidimos el qué -esto o lo otro-, pero no el cómo. El cómo lo encontramos por el camino (haciendo). No hay que componer nada, ni improvisar.
  • No hay una construcción terciaria de las ideas: los impulsos nos llegan y los descubrimos acompañándoslo en la acción.
  • Relación entre atención/intención/decisión. Atender no es decidir. La intención es muy creativa:constuye un mundo que en esta práctica sobra. ¿La decisión es más impulsiva?¿ Qué tiempo tiene? ¿La lógica de un impulso-reacción nos interesa? ¿Nos interesa que haya una mediación entre impulso y reacción? ¿Nos interesa reaccionar ante nuestros propios impulsos? ¿ Y si no esperamos a la reacción?
  • No todo lo que pasa es una decisión. Hay cosas que suceden. Dentro de la práctica podemos dejar pasar las decisiones y no identificar falsamente todo movimiento como una decisión consciente. De lo contrario nuestro cuerpos entra en un autocontrol permanente, una tensión de vigilancia. ¿Queremos darnos eso? ¿Qué nos queremos dar?
  • ¿Qué tipo de presencia estamos trabajando? ¿Porque cuando decimos “trabajo” cambia el tono de nuesto cuerpo? ¿Por que necesitamos empezar? ¿Podriamos empezar en cualquier parte? ¿Cómo se nos predispone para el trabajo? ¿Para la producción de significados/obras/movimientos? ¿Es necesario tanto para hacer/producir? ¿Es posible hacer haciendo, sin un rito inaugural? ¿Sin una acción constitutiva del hacer productivo?
  • Somos unas máquinas finalistas, siempre operando en el resultado. ¿Por qué? ¿Nos entrenan para ello? ¿Tiene algo que ver con nuestra experiencia del tiempo? ¿Con la subjetividad dominante de nuestra época?
  • ¿Por qué hay que matar la inercia? ¿Hábito? ¿Inercia? ¿Patrón? ¿Son lo mismo? En nuestra contemporaneidad, donde todo movimiento, todo gesto, toda acción, toda vida está rota, fragmentada y perfectamente circunscrita, no sería disidente poder continuar un gesto, poder perderse en su inercia, poder abandonarse a él, sin necesidad de interrumpirlo. ¿Puede la inercia llevarnos al trance? ¿Nos interesa el trance?
  • ¿Desde dónde miramos? ¿Qué mira a través de nosotras? ¿El enemigo interior?
  • El problema es cuando nos constituimos en una herramienta -identificación total- y, en lugar de utilizarla, somo utilizados por la herramienta. [Desjuección y tecnologías de cuerpo]
  • Y si…
    • Incorporamos objetivos/relaciones a la pauta de hago la tercera.
    • Probamos esta práctica con objetos y introducimos la composición.

 

Despues de nuestro desajustes y peleas con la práctica, podríamos decir que la herramienta queda así (de momento):

Pregunta: ¿Cómo entrenar/muscular la decisión?

Conceptos: Decisión, inercia, acción, ruptura, presencia, impulso, discontinuidad, tono.

Procedimiento: Hacer presente.

Pautas:

  • Hacer presente la decisión (decisión-acción): la decisión es material no puramente intelectual. Evitamos crear relatos/narraciones -demasiado cognitivo-.
  • Lo somático informa a lo cognitivo: no al revés. / Puede haber impulso sin reacción -cognitiva-.
  • Podemos parar: Morir es vital.
  • Podemos salir de la práctica: Empezar de cero siempre. Cero es cero: vaciarnos.
  • Ni acumulamos ni componemos ninguna finalidad/objetivo especial.
  • No hay porqué sostener la decisión: la podemos ejecutar y dejar.
  • Trabajamos con la tensión necesaria: No hay porqué identificar todo lo que se mueve como decisión.
  • No es una práctica creativa, ni buscamos la comodidad/placer en ella: nos soltamos de todo tipo de estrategias cognitivas que nos den seguridad; relato/narración/tempos/etc.
  • Insistir en el presente.

Fases:

  • Decidido algo y hago.
  • Decido algo y no lo hago.
  • Decido algo, pero sólo hago lo tercero.
  • Decido algo y hago lo contrario.
  • Decido algo y por el camino hago otra cosa.

Apuntes dinámica grupo:

  • Repensamos las dinámicas de trabajo:
    • Ajustar los tiempos de debate/discursión y dar mas tiempo a la práctica.
    • Poner problemas/preguntas en el centro y trabajar a partir de ellos.
    • Plantearnos alargar las sesiones para proder profundizar.

 

Encuentro#11: moviendo lo anónimo

Empezamos la sesión exponiendo las bases de la práctica de cuerpo apuntada en Desplazamoientos#02: Interrogando. Después de algunos apuntes expeditivos establecemos la rutina para la sesión. Recuperamos las prácticas de manipulación (para abrir el cuerpo, las articulaciones) y después nos volcamos en una exploración a través del cuerpo. De la experiencia resultante re-definimos los parámetros de la práctica.

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Un movimiento cualsea: un movimiento anónimo.

  • Elementos: Cuerpo(s) + espacio/tiempo + ¿Cómo percibir(nos) como objeto de interrogación/experimentación?
  • Materiales: Cuerpo/objeto.
  • Materiales co(i)mplicados: zonas de indistinción, [des]naturalizaciones, etc.
  • Conceptos: Extrañamiento, indistinción, entre, habitar, signo/cosa, cuerpo/objeto.
  • Procedimientos: Desnaturalizar, fragmentar, disociar, sustraer, desplazar, desplegar, desidentificar, intensificar, mobilizar.

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Pautas físicas:

  • Nos percibimos desde la experiencia física del cuerpo, no desde la imagen-resultado.
  • Interrogamos lo que es haciéndolo: sosteniendonos en la exploración.
  • Hacemos sin finalidad: Nos sustraemos del signo (lo que significa, lo que proyecta aquello que hacemos) para percibir(nos) como cosa.
  • Percibimos nuestro cuerpo a la vez como un objeto y un sujeto (entre).
  • Nos observamos y observamos: nos practicamos entre la mirada externa (lo que nos rodea: nuestro propio cuerpo y el espacio) y la mirada interna (lo que pasa en nuestro cuerpo-objeto).
  • Ser frágil: sostenerse en lo que es (la cosa, el movimiento, la fisicalidad), no en lo que significa aquello que es.
  • Sostener el qué, el cómo, el para qué, el porqué de aquello que hacemos.
  • Nos percibimos por partes, miembros, gestos (Cuerpo fragmentado)
  • Objetivamos el movimiento: la fuerza del hacer impersonal. Todavía no queremos expresar nada, sólo experimentarlo.
  • Nos sostenemos en el plano de la potencia: sostenernos como inacabado, sostenernos como pregunta abierta.
  • Todo está dentro de la práctica.

Estrategias físicas:

  • Podemos empezar por cualquier parte: Todo ya es, ya es algo.
  • Podemos repetir, desplazar, intensificar, sostener, suspender, variar, alterar, reducir, sustaer el movimiento/gesto.
  • Podemos tomar cosas de las otras y llevarlas a otro lugar.
  • ¿Podemos tomar propiedades de los objetos y mobilizarlas?
  • Podemos desplazar el gesto/movimiento por el espacio.
  • Podemos cambiar de plano el gesto.

Pautas de composición (una tentativa relacional):

  • Hacer entre/disociado: tomar algo de uno y algo de otra.
  • Suspender: tomar algo de otra y suspenderlo (objetuarlo como fragmento)
  • Cambio de plano: tomamos algo de otra y lo cambiamos de plano. 

Pautas de palabra:

En la practica se pueden incorporar: dos planos, la palabra ( crea una situación normalizada de comunicación: fácil) y el cuerpo ( sostiene un extrañamiento).

  • Literalidad: hablamos de lo que nos está pasando.
  • Nosotros: hablamos en plural, en un mismo plano de experiencia con las otras.
  • Hablamos haciendo, pero la experiencia física tiene prioridad.
  • Nos preguntamos sobre aquello que es hacéndolo.
  • Exponemos desde/la exploración. Ser fieles a lo que nos pasa, honestos con lo que pasa.
  • Estamos entre,en un doble diálogo: con nosotros y con las otras.

 

Notas sobre la práctica:

  • ¿Y si todo ya está relacionado? ¿Es necesario componerlo o hay más potencias en una composición liberada? ¿Liberar la composición?
  • Profundizar en cómo disociar el gesto/movimiento del resto del cuerpo.
  • Elaborar una metodología de trabajo -ejercicios- para llegar a la práctica.
  • Empezar por movimientos/gestos pequeños. Lo mínimo genera una gran tensión.
  • Inscribir la práctica en una situación ayuda a crear más planos de atención ( un diálogo, un baile, etc.)
  • Experimentando con el baile emergen zonas de indistinción. Tal vez podriamos estudiar cómo inscribir la práctica en diversas situaciones por medio del sonido. ¿Qué pasaría con eso?

 

Encuentro #01: Primeros materiales

Algunas notas cazadas al vuelo:

 ¿Cómo afecta la disciplina al cuerpo? ¿Cómo marca la disciplina un cuerpo? ¿Cómo se expresa esa disciplina?¿Cuáles son sus efectos secundarios? ¿Contraindicación?

  • Virtuosismo e hiper-disciplina: Imágenes de la exterioridad, el salto mortal, el corredor, la gimnasia profesional confrontada con la exterioridad ( materiales Jesús): ¿Qué no puede un cuerpo?

 ¿Qué se abre entre salir de uno y estar en uno?

Los problemas están en las conclusiones.

Desidentifícate de lo que eres por lo que haces.

Producción de subjetividad y saturación de imágenes.

Ante el dolor de los demás: [Des]afectos o la vacuna de la imagen.

 ¿Cómo se construyen las tecnologías de cuerpo? Explorar el ensayo del acto y no el acto como vehículo de inoculación. Influencia de los medios de comunicación y los modos repertoriales en la construcción del amor (hablamos de besos) como tecnología.

Salir de todo lugar de representación: ¡No me represento! Buscar espacios de liminalidad, trabajar con el problema.

 ¿Cómo tener una conciencia más fuera de mi? 

Los procesos de desidentificación son interesantes en relación a la interseccionalidad: entrar en alianza con otras subalternidades. Entre-asumir los grados de privilegio y no sólo los de subalternidad respecto a lo que nos rodea: hacernos cargo.

 “La interioridad es un pliegue del afuera”

  ¿Qué mira a través de nosotros?

  • En la mirada intervienen aprioris, prejuicios… simplifica, se basa en estructuras de sistema aprendidas y codificadas. Es fria.
  • La visión es desaprender, sustraer. Implica una articulación activa, es procesual y más global porque tiene que intervenir todos los sentidos. Es más colectiva en el sentido que hace un uso más colectivo de la percepción. La visión siempre es múltiple, implica, te pone en situación de conectar, relacionar(te). Atiende a una inmediatez, a un apagón que te pone a operar. La visión complejiza: no tienes el sistema al completo.

¿Cómo desplazar la mirada hacia la visón? ¿Qué instrumentos tenemos o podemos experimentar? Hay un abismo entre ambas experiencias que tiene que ver con entender la visón como un peligro… Ese desaprender, ese tránsito, nos deja vulnerables (abandonar los espacios cómodos), nos deja sin estructuras  y al final emerge un discurso del miedo…

Se tiende a la estabilidad del sistema, y no a la inestabilidad…

Lo vulnerable y la potencia de la impotencia… ¿Qué abre la vulnerabilidad? ¿Qué estados activa?

Grado afectación

La vulnerabilidad como mecanismo de aprendizaje. ¿La inestabilidad como herramienta de acceso a…?

La afectación tiene que ver con la otredad. Afectas y te afectas. Ese reconocimiento nos abre a la composición.

¿Es la vulnerabilidad una experiencia de la potencia o de la impotencia?¿Qué nos pasa con la experiencia de la exposición? ¿Tiene algo que ver con asumir los riesgos de un inacabamiento?

No podemos representar esas imagenes del poder – esas identidades prefabricadas- y entonces entramos en impotencia…¿ Qué pasa con los limites propios? ¿Qué contradicciones nos hacen caer en impotencia?

¿Qué nos fragiliza?

Procesos de domesticación y asalvajamiento.

El poder como el grado mas bajo de la potencia. ¿Qué puede un cuerpo cuando se ve limitado por los discursos del poder?

Virtuosismo e hiperdisciplina: Confrontarnos con el error. Imágenes: el salto mortal, el corredor, la gimnasia profesional conforntada con la exterioridad ( materiales Jesús)_ ¿Qué no puede un cuerpo?

Los viejos solos y lo siniestro… Abandono del cuerpo.

Parte de la locura tiene que ver con percepciones que no están ubicadas en la realidad social imperante. Autismo…

En toda supuesta enfermedad hay una potencia

Controlar-descontrolar…

Cuanto mas potencia más atraes al poder…

La identidad solo tiene sentido como búsqueda…

El control y el limite. ¿Dónde vemos el control y dónde el límite?

La deuda infinita como la forma de gobierno.

La mujer y los cuidados.

La potencia y el agotamiento…

La meditación como un estado de presencia en la ausencia de toda la materia, una escucha inquieta. Cuerpo expandido.

Cuando eres un niño nunca se habla de la interioridad: nacen los mundos privados. ¿Cómo expresar esos mundos? 

Metodologia

  • Cultura hacker: hacer sin consenso
  • Incorporar la visón, buscar y fomentar la potencia de las prácticas. Despligue…
  • Compromiso.
  • Formato miniacciones.
  • El diario como herramienta.
  • Autoretratos.

ENTRE LAS IMÁGENES

Cartografía nº2

Cartografía nº2

Cartografía nº3

Cartografía nº3

“El cine no es una imagen después de otra,
sino que es una imagen más otra que forma una tercera,
y esta tercera la forma el espectador.”
“Al final de su carrera Velázquez pintaba las cosas que hay entre las cosas,
y me doy cuenta de que… poco a poco…el cine es lo que está entre las cosas,
no las cosas, sino lo que hay entre una persona y otra persona,
entre tú y yo y, luego, en la pantalla, está entre las cosas”.
(Declaraciones de Jean-Luc Godard recogidas en Pensar entre imágenes)

me-pregunto

UN CONDENADO A MUERTE SE PREPARA…

El disparador de toda esta reflexión es una imagen. Esta imagen.

Cub. Espectador.inddLewis Payne, 1857 (Alexander Gardner)

En ella vemos a un joven esposado, apoyado en la pared. Lo primero que llama la atención de la fotografía es su actitud, una actitud insólita en su época, 1857, apenas dos décadas después de la aparición del primer daguerrotipo. En la mayor parte de retratos de la época se nos muestra una corporalidad consciente y construida, una corporalidad que adopta una pose, que arroja una imagen al mundo, una corporalidad que se representa a si misma. Lewis Payne -así se llama este joven-,en cambio, parece del todo ageno al fotógrafo, al acontecimiento -así era percibido en la época lo que hoy es cotidiano- de la fotografía.

Lewis Payne, nuestro joven, parece ajeno al objetivo, al ojo del fotógrafo y finalmente, al ojo de la historia. En el resto de retratos que se presentan aquí podemos percibir una construcción, una representación situada de un cierto poder, un estatus, una condición que se ofrece a la historia, al tiempo. Ese -probablemente por la influencia pictórica- es el espectador predilecto de la época.

Pero volvamos a Lewis Payne, nuestro bello y esposado joven, que -tal vez por sus ropas, por la indefinición del espacio- es quién más directamente llega a nuestros días. No me extrañaría, por ejemplo, encontrarlo en una revista de moda. Sin embargo, las circunstancias de Lewis Payne en el momento en que Gadner lo señalaba con el objetivo de la cámara era bien distintas. Este joven es el primer condenado a muerte fotografíado en la historia. Fue condenado en 1856 por conspiración, traición e intento de asesinato del secretario de estado William H. Seward en el proceso de la Lincoln Assassination Conspirators durante la Guerra de Secesión Americana. Es esta condición, la del condenado a muerte, la que me interesa subrayar en este análisis.

No podemos saber el grado de preparación de la fotografía, si fue casual o no el emplezamiento o que decisiones tomó el fotógrafo respecto a los aspectos estéticos de la fotografía. Lo que sí podemos saber, de lo que sí tenemos una certeza inconstestable, es de que Lewis Payne sabía que no iba a ver su imagen nunca. Lewis Payne no posó, no se representó -ante la historia y ante nuestros ojos- porque sabía que no iba a ver su imagen nunca. Este hecho tal vez pueda ayudarnos a comprender su corporalidad, la imagen que deconstruye de si mismo, su larga mirada perdida en hilo de la historia, su abatimiento, su absoluto abandono, la exterioridad que proyecta el cuadro completo. Y aquí es donde la fintud -la muerte- nos comparte y nos devuelve la dimensión común del mundo sobre cualquier individualidad.

Hoy es frecuente encontrar en revistas o en nuestros propios albumes familiares fotográficos corporalidades similares a la de Lewis Payne. El espectro de la fotografía prácticamente cubre todo el campo de la existencia, incluso esa intimidad que, como señala Deleuze, “es un pliegue de la exterioridad”. Es por eso, tal vez, que la imagen del condenado a muerte Lewis Payne nos resulta familiar y reconocible.

Y es que lo más interesante de esta imagen, la guía que nos puede ayudar a descifrar el mundo que construye, es justamente lo que está imagen no declara: Lewis Payne no es cualquier joven, Lewis Payne es un condenado a muerte. La condena, aquí, más allá del orden jurídico, más allá del régimen disciplinario, más allá de la configuración del poder que desvela, puede ser interpretada en clave existencial. Es en este punto, la imposición/asunción de la finitud, dónde me resulta interesante respecto a nuestra contemporaneidad. Y más concretamente, me interesa como esa sobredeterminación -la muerte- se relaciona con la representación, con  el cuerpo, con la imagen. La muerte entendida como la primera condición política que nos comparte. Y la representación, entendida, como la primera circunstancia política que nos separa.

Mi interés, por tanto, no está tanto en esta imagen, en la situación que dibuja, sino en sus contornos, en su contemporaneidad, o más concretamente en su “equivalencia” al presente histórico: ¿Qué tiene que ver conmigo y con el impasse político que atravesamos esta imagen? ¿De qué nos habla hoy esta imagen? ¿Hay alguna condena en el presente histórico? ¿Qué subjetividades dibuja la condena del presente histórico? ¿Dónde encontrar figuras de equivalencia al condenado Lewis Payne? ¿Qué es estar condenado hoy? ¿Por dónde pasa el dispositivo condena hoy? ¿Cómo se articulan las relaciones entre cuerpo, poder y verdad en el régimen del control?, etc. Son algunas de las preguntas que quiero levantar a riesgo de quedar aplastado. En el fondo, late una inquietud, una pregunta: ¿Nos ha deborado la imagen? ¿Qué pasa cuando la imagen deja de representar? ¿Qué potencias esconde la imagen? ¿Cómo trabajar la imagen hoy?

Con esto quiero aclarar que mi análisis de la imagen no se centrará tanto en su dimensión dramática (situacional), como en su dimensión dialéctica: ¿Cómo habla esta imagen con las imágenes de mi presente? ¿Qué hay entre las imágenes? Al menos, en esta primera fase del trabajo quiero centrarme en el análisis de los paradigmas que presentan las imágenes. Ponerlos en combate o contraste para definir ¿qué es lo que es la imagen de Lewis Payne hoy?. Desde luego, otra cosa… ¿pero qué?

Un paradigma no es exactamente un arquetipo, creo, en el sentido de que busca un común esencial o compartible pero lo considera respecto a un contexto histórico. El arquetipo, para mi, recorre la historia, el paradigma la rompe. Como considero la historia en sus discontinuidades (sin negar sus pliegues o simultaneidades) presupongo un cambio de paradigma entre el tiempo de Lewis Payne y el mío. Mi primer objeto de estudio, es pues, este cambio. Afortunadamente Foucault, Agamben, Tiqqun, Deleuze, Derrida y toda la troupe de pensadores franceses me prestarán aquí las herramientas críticas de análisis para que el eco de Lewis Payne llegue a nuestro presente. Lo que me interesa es darle plasticidad a la imagen –animarla, no encarnarla (todavía)- para que se transfigure en una imagen otra.